Cimicifuga – Propiedades y beneficios para la menopausia

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La cimicifuga nombra diferentes variedades de plantas con una histórica reputación popular y sólida evidencia científica como una alternativa terapéutica segura para combatir los sofocos, la sudoración, irritabilidad y otros síntomas de la menopausia…

ÍNDICE

¿Qué es?

Usos medicinales por los indios americanos

Propiedades y Bondades para la mujer

Estudios científicos

Contraindicaciones, cautelas y efectos secundarios

¿Dónde comprar cimicifugas?

¿Qué es la cimicífuga?

Pertenecientes a la familia botánica de las Ranunculáceas, existen varias especies de cimicífugas, aunque la variedad americana más común es Cimicifuga racemosa (L.) Nutt., una hierba perenne originaria de los bosques del este de América del Norte, presente en zonas de Canadá y los Estados Unidos.

La planta tiene grandes hojas y un racimo de flores blancas y delgadas que parecen varitas con atractivos estambres.

Etimología y nombres populares

¿Qué significa cimicifuga?

El nombre del género Cimicifuga proviene de los términos latínos ‘cimex’, que significa «chinche» (el fétido insecto Cimex lectularius) y ‘fugare’, es decir alejarse.

Esta denominación hace referencia al desagradable olor que liberan algunas especies de cimicifugas, como C. foetida o C.elata, utilizadas como repelente de insectos.

Sin embargo, C. racemosa no presenta ese fuerte aroma.

Los nativos americanos iroqueses ya se referían a la planta con nombres que pueden traducirse como «huele a caballo». Bugbane, otro de sus nombres populares, también alude a su uso como repelente de insectos.

Nombres populares

  • Cimiciuga
  • Cohosh negro
  • Serpiente negra
  • Black Cohosh
  • Black Snakeroot
  • Raíz de serpiente de cascabel
  • Raíz de serpiente negra
  • Bugbane
  • Bugane
  • Hierba sonajero
  • Serpentaria negra

Cificifugas americanas

Cimicifuga…

  • racemosa
  • americana
  • rubifolia
  • arizonica
  • elata
  • laciniata

Otras cimicifugas

Cimicifuga…

  • yunnanensis – China
  • simplex – Rusia
  • europaea – Europa, Rusia
  • foetida – Japón, Corea y Rusia
  • japonica – Japón, China y Corea
  • frigida – China, India
  • kashmiriana – India
  • acerina – China
  • mairei – China
  • heracleifolia – China, Corea
  • brachycarpa – China
  • biternata – Japón

Usos medicinales de las cimicifugas por los indios americanos

Los primeros en usarla medicinalmente fueron los grupos indígenas del este de América del Norte, según recogen distintos documentos etnobotánicos.

Tradicionalmente, se usaba la decocción de la raíz para el tratamiento del reumatismo – baño de pies y lavando las partes afectadas-, así como para estimular el flujo de leche. Sus hojas en cataplasmas se usaban para tratar el dolor de espalda de un bebé.

Los indígenas americanos han aprovechado el té de raíz para tratar la tos, fiebre y resfriados, en gárgaras para el dolor de garganta, en casos de reumatismo, fatiga o dolor de espalda.

En el siglo XIX, William Hand destacaba de la Cimicifuga serpentaria:

«En infusión fuerte, promueve fluidos, secreciones y es anodina -calmante- en el reumatismo crónico, fiebres lentas, cólicos flatulentos y afecciones histéricas» (1818).

Cimicifuga – Propiedades y Bondades para la mujer

Desde mediados del siglo XIX, el uso de la planta para el tratamiento de condiciones femeninas comenzó a tener eco en textos médicos.

En 1863 el médico y botánico Francis Peyre Porcher escribió sobre su uso:

«La raíz se usa en la debilidad de las mujeres que sufren un trastorno uterino y, en su acción, se cree que tiene una afinidad especial por este órgano. También tiene un decidido efecto sobre algunas afecciones nerviosas, especialmente la corea».

Por esa época, se resaltaba su uso en casos de reumatismo crónico y afecciones inflamatorias asociadas, enfermedades bronquiales, problemas pulmonares, la corea, neuralgias, entre otros.

Pero pronto la atención se centró en sus beneficios para variados males que aquejan a las mujeres.

El médico ecléctico estadounidense Dr. John King fue uno de sus impulsores más enérgicos, escribiendo sobre sus bondades para diferentes trastornos femeninos ya desde 1852, si bien utilizó la planta en su práctica 20 años antes.

King, docente de enfermedades de la mujer en Eclectic Medical Institute, Cincinnati, especializado en ginecología y obstetricia, consideró esta hierba como un remedio…

«…muy eficaz en las enfermedades de los órganos reproductores femeninos, como en la ovaritis crónica, la endometritis; trastornos menstruales, como amenorrea, dismenorrea y menorragia, frigidez, esterilidad, amenaza de aborto, subinvolución uterina y para aliviar severos entuertos».

Cimicifuga – Menopausia

Fitoterapia de Europa

Dentro de Europa, en 1743 la botánica Jane Colden fue la primera en sugerir el uso de cimicifuga para promover las contracciones uterinas.

Hojas de Cimicifuga racemosa

A inicios del siglo XX, se comenzó a usar como un homeopático. En la década del 50′, preparados de la hierba eran indicados por algunos médicos alemanes.

Durante medio siglo, la fitoterapia europea ha indicado preparaciones a base de la raíz de esta planta norteamericana para el tratamiento de los males de la menopausia.

En los años 30′, la hierba «black cohosh», como más se la conoce en otros puntos del mundo, se volvió un remedio popular.

Una alternativa terapéutica natural, sostenida no sólo por la tradición de los nativos y la medicina «no tradicional», sino también por pruebas farmacológicas, datos clínicos basados en la experiencia, estudios en animales y otras investigaciones.

Desde antaño, se considera a la cimicifuga como una alternativa segura en el tratamiento de la menopausia.

Estudios científicos sobre la cimicifuga

Los extractos de Cimicifuga racemosa hoy se aprovechan en diferentes partes del mundo para tratar los síntomas de la menopausia.

Primer estudio farmacológico – 1944 – Gizycki

Experimentos en animales mostraron posibles efectos similares al estrógeno, una hormona sexual producida principalmente por los ovarios y la placenta.

Primer remedio de cimicifuga

Desde 1956 en Alemania se comercializa el Remifemin®.

Informes clínicos de la época valoraban su uso en pacientes con sobrepeso y menstruación tardía, dolores articulares y musculares, pacientes premenstruales con depresión o pacientes premenopáusicas.

Su eficacia se constató, al principio, especialmente en el campo, en zonas rurales donde no era fácil encontrar ginecólogos.

Evaluaciones del potencial de Remifemin

50′

A fines de esa década, se realizaron experimentos con Remifemin en ratones para determinar su acción estrógena, sin constatarse sus supuestos efectos sedantes.

Sin embargo, sí se observó una acción sedante en mujeres que participaron de un rudimentario estudio de seguimiento.

Entre más de 40 mujeres premenopáusicas y perimenopáusicas, a quienes se les administró placebo y Remifemin, 31 reportaron un gran alivio del nerviosismo, sofocos y dolor de cabeza, sin observarse mejoras en las que recibieron placebo, además de registrarse algunos síntomas gástricos en tres pacientes.

Basado en sus experimentos en animales y en un pequeño estudio clínico, J. Földes (1959) subrayó el efecto sedante de la preparación y su eficacia para reducir los síntomas premenopáusicos y perimenopáusicos.

50′ y 60′

En los 60′, más de 1250 informes de casos contenidos en 11 estudios publicados por médicos (ginecólogos, neurólogos, internistas y otros) hablaban en buenos términos del uso de Remifemin para el tratamiento de los síntomas de la menopausia, sin hallarse efectos secundarios.

Estudios posteriores valoraron la utilización de Remifemin en el tratamiento de trastornos hormonales en jóvenes, síndrome premenstrual y otras afecciones.

Se puso énfasis en sus beneficios para los cambios en el ánimo y la depresión leve, estados asociados al período menopáusico.

En las décadas del 50 y 60 se generaron más de 1.700 informes clínicos basados en datos de pacientes bajo tratamiento de la menopausia.

80′ y 90′

Entre los 80′ y 90′, nuevos estudios confirmaron las virtudes de este preparado con extracto de cimicifuga, subrayando su capacidad para minimizar los sofocos, la depresión y problemas del sueño.

Un estudio retrospectivo (1982), llevado a cabo por más de 130 médicos y ginecólogos, evaluó el empleo de 40 gotas de Remifemin líquido 2 veces al día durante 4-8 semanas en pacientes menopáusicos.

A partir de datos de 629 pacientes, un 80 % expresó sentirse mejor luego de 6-8 semanas de tratamiento.

La eficacia terapéutica se notó en el alivio de los sofocos, dolor de cabeza, sudoración, tinnitus, palpitaciones y vértigo, además de mejorar síntomas como la depresión asociada, trastornos del sueño, nerviosismo e irritabilidad.

Casi un 50 % reportó una mejora completa de los síntomas y en más del 70 % de los casos el tratamiento con este remedio a base de cimicifuga mostró beneficios sobre el tratamiento hormonal.

En 1991 otro estudio controlado avaló la tradición popular y clínica previa de este remedio a base de cimicifuga para la menopausia y sus síntomas en mujeres que no quieren o no pueden iniciar la terapia de reemplazo de hormonas esteroides.

Un estudio clínico aleatorizado doble ciego analizó la administración de 40 mg frente a 127 mg de la preparación por día durante 6 meses.

Se reportó idéntica seguridad y eficacia, pero aclarando que el producto tenía un efecto no hormonal, es decir no estrogénico.

00′

De 2000 a 2015 se publicaron en Europa, América Latina y Asia 28 estudios clínicos sobre los efectos de este preparado a base de cimicifuga para los síntomas de la menopausia.

«Polémicas» entre científicos

En entrevista con Consumer Reports, Janet S. Carpenter, docente e investigadora de Indiana University’s School of Nursing, dijo acerca de los usos de la cimicifuga:

«Realmente no hay buena evidencia de que el cohosh negro haga alguna diferencia en los síntomas de la menopausia. Hay mucha evidencia anecdótica: las mujeres que dicen que les ayudó; pero en general, los estudios muestran que no es mejor que un placebo».

Carpenter cita una (discutida) revisión de Cochrane (2012), que luego de evaluar 16 ensayos controlados aleatorios de más de 2.000 mujeres con trastornos menopáusicos, concluyó que al tratar de reducir los sofocos, la cimicifuga no resultó mejor que un placebo.

Sin embargo, en 2013 científicos de Alemania, China y Suiza publicaron en Journal Gynecological Endocrinology un trabajo titulado:

«Eficacia de los medicamentos de cohosh negro (Cimicifuga racemosa) para el tratamiento de los síntomas de la menopausia: comentarios sobre las principales declaraciones del informe Cochrane Collaboration 2012«.

El Abstract de la publicación resume:

«El manejo de los síntomas de la menopausia con extractos de plantas de alta calidad de Actaea (Cimicifuga Racemosa) está bien establecido. La eficacia y la seguridad están respaldadas por investigaciones y ensayos clínicos desde varias décadas y respaldadas por monografías oficiales. Sin embargo, la reciente revisión Cochrane publicada sobre Black Cohosh descuida la evidencia principal de efectos beneficiosos. Las conclusiones negativas de los autores son cuestionables y requieren respuesta y aclaración. Nuestra cuidadosa reconsideración de todos los estudios clínicos apropiados controlados con placebo revela una diferencia estandarizada de 0.385 a favor de Black Cohosh (p <0.0001) .«

Dosis de cimicifuga

La Comisión E alemana aprobó el uso de la raíz de cimicifuga para síntomas premenstruales y menopáusicos en las siguientes dosis -salvo se indique lo contrario-:

  • 0.04 g (40 mg) por día de rizoma cortado y raíz o preparaciones equivalentes.
  • Decocción: 0,04 g en 150 ml de agua.
  • Extracto estandarizado (1: 1; estandarizado al 1% de 27-desoxiacteina): 8 mg / día.

Cimicifuga – Contraindicaciones, cautelas y efectos secundarios

La EMA (European Medicine Agency) detalla las siguientes advertencias:

  • tener cuidado especial pacientes con antecedentes de trastornos hepáticos
  • preparaciones con cimicifuga no deben usarse junto con estrógenos a menos que lo diga un médico
  • no se recomienda el uso durante el embarazo y la lactancia
  • no consumir rizoma de cimicifuga por más de 6 meses sin consejo médico
  • posibles trastornos gastrointestinales leves y hepáticos como efectos secundarios

También se ha señalado que el abuso de dosis de black cohosh puede provocar náuseas, mareos, dolores de cabeza severos, rigidez, aunque estos síntomas identificados se basan en las pruebas homeopáticas del siglo XIX.

Se han reportado casos de dolor estomacal o molestias intestinales y malestar gástrico ocasional como eventuales efectos adversos.

En 2006 la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios publicó un comunicado, indicando que el Comité de Plantas Medicinales de la EMEA (Agencia Europea de Medicamentos) alertó de posibles daños hepáticos asociados al uso del extracto de la planta conocida como “Cimicifugae racemosae”, recomendando las siguientes precauciones:

  • suspender el tratamiento en caso de sentir cansancio anormal, dolor de estómago con náuseas, tener la piel o la parte blanca de ojos amarillentos
  • pacientes con antecedentes de problemas del hígado no deberían usar medicamentos a base de cimicifuga
  • pacientes que experimentaron mejoras en los síntomas asociados con la menopausia y ninguna alteración, seguir con el tratamiento.

¿Dónde comprar cimicifuga?

Raíz de black cohosh

Donna Plus , Complemento Alimenticio Cimicifuga

Té Sun God

Black Cohosh Extract

Black Cohosh Liquid Extract, Organic Black Cohosh (Cimicifuga Racemosa) Tincture

Remifemin – TabletasRemifemin/Tabletas

Remifemin Estrogen-Free

Organic Black Cohosh Root Tea

Suplemento Root Black Cohosh Menopause Complex

Cápsulas a base de raíz de Black Cohosh

Bulksupplements Black Cohosh Extract Powder

Black Cohosh Root Cut & Sifted Organic

Cambios de nombres científicos

Actaea racemosa L. fue el primer nombre botánico moderno de cimicifuga, publicado en Species Plantarum (1753).

Por primera vez, se consideró bajo el género Cimicifuga C. serpentaria en la Flora Americae Septentrionalis (1814).

Poco después, se la nombró como C. racemosa en ‘The Genera of North American Plants’ (1818).

Pero luego, desde el siglo XIX y hasta entrado el siglo XX, se la llamó Macrotys racemosa.

A partir de 1998, el botánico inglés James A. Compton y sus colegas de la Universidad de Reading volvieron a colocar a C. racemosa como Actaea racemosa L, tras más de 200 años.

Aunque podrá pasar mucho tiempo antes de saberse si se acepta o no este nuevo cambio de nombre.

De ahí que aquí, para facilitar y evitar confusiones, se usó el término Cimicifuga racemosa al referirnos a la variedad americana.

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Fuentes para ampliar:

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